La voz de las mujeres en diferentes municipios de Bolivia cobra fuerza gracias al trabajo articulado de acciones que fortalecen la participación de mujeres, logrando que sus demandas y propuestas sean escuchadas y se conviertan en políticas públicas reales.
San Lorenzo: Mujeres lideran propuestas de cambio
En el municipio de San Lorenzo, Tarija, se desarrolló la primera «Cumbre de la Mujer 2025», una actividad que se ha institucionalizado con una Ley municipal promulgada en 2024 y donde más de 50 mujeres trabajaron en cuatro mesas temáticas para elaborar propuestas que serán incluidas en el Plan Operativo Anual (POA) municipal 2026. Entre las demandas más importantes, destacan la asignación presupuestaria para iniciativas específicas con enfoque de género que garanticen los derechos integrales de las mujeres. Además, en el mismo municipio, se certificaron 13 promotoras de lucha contra la violencia tras completar un proceso de capacitación, fortaleciendo la prevención y la respuesta comunitaria frente a la violencia.


Chimore: Unidas por un refugio seguro
Desde el municipio de Chimore, Cochabamba, un grupo de mujeres comerciantes del mercado central logró articularse con autoridades municipales para impulsar la creación de una casa de acogida destinada a proteger y apoyar a mujeres víctimas de violencia. Este trabajo cuenta con el respaldo de la Ley Municipal 129 y evidencia un compromiso conjunto entre sociedad civil y autoridades locales.



Programas integrales para la autonomía de las mujeres
Caranavi, en La Paz, destaca por su programa «Bienestar Integral Mujer Caranavi», que promueve la autonomía económica de las mujeres mediante capacitaciones en gastronomía, corte y confección, y computación. Un total de 150 beneficiarias fortalecieron además sus conocimientos sobre manejo económico, prevención de enfermedades y la Ley 348. La feria expositiva del programa permitió que estas mujeres muestren sus productos, aportando así a generar sus propios ingresos económicos con el apoyo del Ministerio de Educación.
En Challapata, Oruro, el proyecto «Soy mi primera semilla», liderado por promotoras comunitarias, ofrece atención integral a mujeres víctimas de violencia, combinando apoyo psicológico, educación sexual y reproductiva y capacitaciones para emprendimientos. Este proceso ha permitido implementar exitosamente un kiosco comunitario apoyado por el Gobierno Municipal. Se propone institucionalizar la experiencia como un programa municipal con presupuesto asignado.




Leyes integrales de lucha contra la violencia
Finalmente, municipios como Huatajata, Laja, Santiago de Callapa, Rurrenabaque, Cotoca, Minero, Alcalá, Tomina, Serrano, Sacaba y Culpina avanzan en la promulgación de leyes integrales para mejorar la prevención y atención de la violencia hacia las mujeres, demostrando que la participación y organización de las mujeres son esenciales para lograr cambios significativos y sostenibles.
Estas experiencias reflejan el valor del trabajo articulado entre mujeres organizadas, autoridades municipales y actores locales con el apoyo estratégico del proyecto Vida Digna Sin Violencia de Solidar Suiza y la Embajada de Suecia en Bolivia, transformando realidades locales y promoviendo sociedades más equitativas y seguras para todas las mujeres.













